Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. +56944762482

Blog de Chef Potro

Historias, recetas y técnicas culinarias...

Martes, 26 Octubre 2010 00:00

Véndame la Pescá!!!

Escrito por

Por favor véndame una pescaíta, le dije a mi pescadero amigo, la respuesta fue negativa, no llegaron las merluzas ese sábado, imaginen mi desilusión ante el irrefrenable antojo de una rica pescadita frita. Recuerdo que lo comenté en el pasado, fue tanto el enojo que sentí que, simplemente, opté por cambiar mi preparación abruptamente, me decidí por el costillar a la chilena.

Pero existe una justicia divina que premió mis buenas acciones culinarias y me otorgó una segunda oportunidad para reivindicar a este noble animalito llamado merluza.

He escuchado en reiteradas oportunidades como la gente reniega de sus raíces, recuerdo mi infancia acompañada de muchos ingredientes que hoy son mirados con desdén por algunos de mis congéneres que, por un aire de esnobismo o un curioso amor por lo foráneo, no dan real valor a aquellos productos que nutrieron nuestra infancia y forjaron nuestro crecimiento. Un gran ejemplo de esto es nuestra merluza, aquel invaluable pescado muy apreciado por extranjeros y que con los años ha sido desplazado de nuestra dieta por reinetas, salmones, congrios y lenguados.

Lo que planteo es que no necesitamos gastar de más, lo común, barato o vulgar, no es sinónimo de calidad deficiente, si no que, simplemente, hay mucho de eso en un determinado lugar. Por esta razón es que debemos aprender de la ancestral y poderosa sabiduría popular, sabiduría que encontramos en nuestras abuelas, en el campo, en la caleta, en el mercado, en la vega y en las clásicas picadas donde nunca hubo distracciones que quitaran la mirada de nuestros platos más emblemáticos.

Como dije anteriormente, el destino me presentó una rica merluza frita de forma completamente inesperada, después de un prolongado antojo, simplemente llegué a mi trabajo y sentí ese característico aroma a “fritanga”. Nancy, mi buena amiga, que se encarga de mi alimentación y la de todos mis colegas, preparaba ese manjar que tanto tiempo me fue esquivo. Pronto saqué la cámara de la mochila y comencé a fotografiar el proceso.

Primero elaboramos un batido para freír pescado, existen muchos tipos, de hecho en cada casa, cada mamá tendrá sus secretos y recetas. Una buena alternativa es un batido que se prepara a base de cerveza y harina, nada más. No se compliquen, en un bowl viertan cerveza y luego agreguen harina revolviendo hasta que tengan la textura de un batido de panqueques. Condimenten con sal y pimienta, y si quieren agreguen un poco de perejil, orégano o cilantro.

Otra alternativa es mezclar huevos, harina y agua, condimentos y alguna hierbita y continuar con el proceso como sigue.

Mientras, dejen marinando los filetes de merluza con ajo, orégano, jugo de limón, cilantro, sal y pimienta. Luego pasan el pescado por harina y luego por el batido, finalmente lo fríen en aceite hondo. Es importante que el aceite no esté demasiado caliente, entre 150°C y 170°C dependiendo del grosor del pescado.

Ahora, con mi pescá frita en el plato sumamos unas ensaladas surtidas y estamos listos para revivir la maravillosa experiencia del saludable almuerzo en la vega central por luka dos (mil doscientos pesos chilenos).

Así que basta de contagiarse con esa exacerbante xenofilia de algunos y empecemos, sin afán de chovinismo, a empaparnos de un poco de orgullo y amor por lo nuestro y por la linda cultura culinaria que poseemos.

2 comentarios

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Top 10